Desde hace unos años acercarse a ciertas playas y ciertas zonas de otras a horas en las que no hay mucha gente con la esperanza de coger sitio en primera línea es tarea casi imposible, por que ciertos desalmados toman literalmente posesión de la playa.
Imitando a los conquistadores del nuevo mundo, es habitual llegar a la playa y encontrarse con esto.


La primera línea de playa esta tomada por decenas de sombrillas cerradas, abiertas y vacías, algunas incluso tienen las sillas, pero no se ve a nadie.
Cualquiera que no conozca esta situación pensaría que ha pasado algo y todos han salido corriendo o incluso que están todos bañándose, pero no es así.
Simplemente los caraduras de los apartamentos, bajan a primera hora y toman posesión de la primera línea de playa, colocan sus sombrillas pillando sitio y se vuelven a su casita que suele estar a 100 m como mucho.
Lo mejor es que esa posesión dura todo el día, por que cuando se van para comer vuelven a cerrar la sombrilla y allí la dejan hasta que vuelven, si vuelven, a las 4 o 5 horas.
Es indignante ver como la gente que llega a la playa tiene que ponerse en segunda fila o buscar un hueco mientras la mayor parte de la playa esta vacía solo ocupada por la sobrillas vacías.

Esto de muestra la cara dura de unos y lo buenos, o tontos que somos los otros o las tragaderas que tenemos, por que lo normal seria llegar, ver que el sitio esta vacío solo con una sombrilla, arrancarla y ponerte tu, y al fresco de turno que se aguante.
Pero esto no es lo habitual ya que la gente va de buen humor y aunque se mosqueen no quieren tener una discusión, pero mi consejo es que tengan esa discusión.
Sin inmutarse sin ni siquiera alzar la voz si alguno de los caras le recriminan que le ha quitado su sombrilla, le aconsejo que directamente llame a la guardia civil, a ver como explican el tema.
En Almuñecar el abuso llego a ser tan grande que el Ayuntamiento creo un bando municipal que prohibía “la toma de posesión”, con una fuerte multa y los operarios del ayuntamiento quitaban las sombrillas, era tan común la practica que había gente que se dedicaba a cobrar por poner y quitar esas sombrillas.
Así que vamos a ver si cunde el ejemplo de Almuñecar y sino, tomemos la justicia por nuestra mano. Si vais a la playa y os encontráis algo así tenéis todo el derecho de quitar la sombrilla y poneros en su lugar.
Imitando a los conquistadores del nuevo mundo, es habitual llegar a la playa y encontrarse con esto.


La primera línea de playa esta tomada por decenas de sombrillas cerradas, abiertas y vacías, algunas incluso tienen las sillas, pero no se ve a nadie.
Cualquiera que no conozca esta situación pensaría que ha pasado algo y todos han salido corriendo o incluso que están todos bañándose, pero no es así.
Simplemente los caraduras de los apartamentos, bajan a primera hora y toman posesión de la primera línea de playa, colocan sus sombrillas pillando sitio y se vuelven a su casita que suele estar a 100 m como mucho.
Lo mejor es que esa posesión dura todo el día, por que cuando se van para comer vuelven a cerrar la sombrilla y allí la dejan hasta que vuelven, si vuelven, a las 4 o 5 horas.
Es indignante ver como la gente que llega a la playa tiene que ponerse en segunda fila o buscar un hueco mientras la mayor parte de la playa esta vacía solo ocupada por la sobrillas vacías.

Esto de muestra la cara dura de unos y lo buenos, o tontos que somos los otros o las tragaderas que tenemos, por que lo normal seria llegar, ver que el sitio esta vacío solo con una sombrilla, arrancarla y ponerte tu, y al fresco de turno que se aguante.
Pero esto no es lo habitual ya que la gente va de buen humor y aunque se mosqueen no quieren tener una discusión, pero mi consejo es que tengan esa discusión.
Sin inmutarse sin ni siquiera alzar la voz si alguno de los caras le recriminan que le ha quitado su sombrilla, le aconsejo que directamente llame a la guardia civil, a ver como explican el tema.
En Almuñecar el abuso llego a ser tan grande que el Ayuntamiento creo un bando municipal que prohibía “la toma de posesión”, con una fuerte multa y los operarios del ayuntamiento quitaban las sombrillas, era tan común la practica que había gente que se dedicaba a cobrar por poner y quitar esas sombrillas.
Así que vamos a ver si cunde el ejemplo de Almuñecar y sino, tomemos la justicia por nuestra mano. Si vais a la playa y os encontráis algo así tenéis todo el derecho de quitar la sombrilla y poneros en su lugar.




































